Origen
Lo que comenzó siendo una inquietud personal se ha convertido hoy en un espacio donde acercar estas obras, elaboradas de manera tradicional, alejadas de la oferta de las grandes cadenas y de la producción en serie.
Elegir de manera consciente y con respeto por el oficio que las hace posibles.
La selección que realizamos en nuestros viajes a Marruecos reúne alfombras recientes y otras que se usaron durante años, pero todas nacen de una misma tradición textil.
Tejerlas era parte de la vida cotidiana: servían para abrigarse del frío, reunirse, descansar o acompañar a las familias en sus viajes. Algunas formaban parte de la dote de una boda y se guardaban con cuidado, pasando de una generación a otra como parte del patrimonio de una casa. La libertad de sus dibujos y la potencia de sus composiciones surgen de esa raíz vinculada al uso.
Dentro de esa raíz común, cada tribu desarrolló su propio lenguaje: puedes recorrer las distintas tradiciones amazigh que reúne esta selección.
Este proyecto se construye desde una forma de hacer que busca ser justa con todo lo que implica: el respeto hacia las mujeres que las tejen, hacia sus procesos y sus materiales, y hacia el tiempo, el conocimiento y la manera en que se transmiten. Trabajamos con ellas de forma directa y transparente, valorando su oficio y lo que hay detrás de cada pieza.
Creemos en comprar poco y bien: alfombras pensadas para durar, que acompañan durante años en lugar de pasar de moda. Es una forma de entender el consumo —y el comercio— desde el respeto por quien crea y por lo que se crea.
Esperamos que esta selección inspire a quienes la descubren a crear espacios con personalidad y carácter, donde sentirse bien y habitar de una forma más consciente.
Más allá de seguir tendencias: valorar lo singular frente a lo genérico.
